poster rental family

Crítica de Rental Family: cine pequeño que habla de algo enorme

Duración

1h 50m

Calificación

8/10

¿Es buena Rental family?

Gabino Contreras Santiago

El Rincón del Espectador

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Sí. Y más importante aún: es una película necesaria, de esas que no hacen ruido, pero que llegan justo donde tienen que llegar.

Dirigida por Hikari y protagonizada por Brendan Fraser, Rental Family se inscribe en esa tradición de cine pequeño que, sin grandes artificios ni dramatismos excesivos, acaba resultando profundamente humano. Un tipo de cine que recuerda, salvando las distancias, al espíritu de Capra: historias sencillas que hablan de valores universales como la empatía, la compañía y la necesidad de sentirnos útiles para los demás.

Una premisa extraña… tratada con una honestidad desarmante

La película parte de una idea que, en frío, puede resultar incluso incómoda:
una empresa que ofrece acompañamiento humano en momentos concretos. No se trata exactamente de “alquilar familias”, sino de alquilar presencia. Estar ahí. Acompañar. Escuchar.

Funck (Fraser), un actor estadounidense en horas bajas afincado en Japón, acepta este trabajo casi por inercia, como quien se agarra a cualquier oportunidad laboral. Pero lo que empieza como un encargo más acaba derivando en algo mucho más delicado: fingir tiene consecuencias emocionales, y no se puede interpretar ciertos roles sin que algo se remueva por dentro.

Hikari observa todo esto con una sensibilidad admirable, sin subrayados innecesarios ni juicios morales. Rental Family no te dice qué pensar; simplemente te coloca frente a una realidad incómoda y te invita a mirarla con calma.

Brendan Fraser: ternura, contención y humanidad

Gran parte del peso de la película recae sobre Brendan Fraser, y la elección no podría ser más acertada. Su presencia transmite bondad, fragilidad y una inocencia casi desarmante, algo que encaja a la perfección con un personaje que podría haber resultado surrealista en otras manos.

Fraser hace completamente creíble a Funck: un hombre amable, algo perdido, que intenta hacer bien su trabajo sin ser del todo consciente de las implicaciones emocionales que conlleva. Hay en su mirada una mezcla constante de profesionalidad y vulnerabilidad que conecta de inmediato con el espectador.

Su interpretación no busca lucirse; busca acompañar. Y ahí está su mayor virtud.

Aunque el tono general es íntimo y melancólico, Rental Family también encuentra espacio para el humor, especialmente a través del choque cultural entre el protagonista occidental y las costumbres japonesas. Un humor ligero, nunca burlesco, que sirve para relajar la tensión y humanizar aún más a los personajes.

La película equilibra con bastante acierto lo humorístico y lo melodramático, evitando caer en el sentimentalismo fácil. Hay escenas claramente diseñadas para tocar la fibra —como la del periodista entrevistando a un actor y padre jubilado para devolverle autoestima—, pero están tratadas con tanta delicadeza que funcionan más como susurros que como golpes bajos.

Brendan Fraser alquilado como novio
Searchlight Pictures

Lo mejor de Rental Family

  • Una dirección sensible y contenida: Hikari demuestra un gran pulso narrativo, confiando en los silencios y en los pequeños gestos.
  • Brendan Fraser: una interpretación cálida, honesta y profundamente empática.
  • Una reflexión muy actual: la soledad, la necesidad de compañía y el valor de sentirse visto en un mundo cada vez más individualista.
  • Equilibrio tonal: humor, emoción y crítica social conviven sin pisarse.

Lo peor de Rental Family

  • Ritmo pausado: su tempo tranquilo puede resultar excesivo para algunos espectadores.
  • No apta para quien busque grandes giros: aquí todo es sutil, pequeño y contenido.

Nada de esto empaña el conjunto, pero sí explica por qué no conectará con todo el mundo.

Brendan fraser en un momento divertido de la película
Searchlight Pictures

Una película que habla de lo que no solemos hablar

Como bien decía Miguel Marías, la comedia —y por extensión este tipo de cine híbrido— suele menospreciarse por “ligera”, cuando en realidad es ahí donde aparecen temas de los que normalmente no se habla. Rental Family pone el foco en algo tan simple como devastador: a nadie le gusta estar solo.

La película no idealiza su propuesta ni la presenta como solución definitiva. Simplemente muestra cómo, en ciertos momentos, la compañía —aunque sea pactada— puede devolver dignidad, autoestima y un poco de calor humano.

¿A quién le gustará Rental Family?

Esta película es para ti si te gustan las historias pequeñas que hablan de cosas grandes, si conectas con el cine íntimo y humano y si disfrutas de películas que no buscan impresionar, sino quedarse contigo.
También la vas a disfrutar si te interesan temas como la soledad moderna, la necesidad de compañía y esas relaciones “raras” que, sin querer, acaban siendo reales.

En cambio, si buscas ritmo rápido, giros constantes o una trama más clásica, puede parecerte demasiado pausada.

Si te ha gustado Rental Family, te recomendamos

  • Lost in Translation: Soledad, choque cultural y dos personas que se encuentran justo cuando lo necesitan, sin dramatismos ni grandes explicaciones.
  • Her: Una historia sobre compañía y vínculo emocional en tiempos modernos, con una sensibilidad parecida y muchas preguntas incómodas.
  • After Life: Cine japonés delicado y profundamente humano, centrado en cómo recordamos, conectamos y nos reconciliamos con lo que sentimos.

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